viernes, 24 de junio de 2011

Comienzo...sufrimiento, miedo, impotencia, incomprensión, resignación, aceptación....

He pasado por todos los procesos del titulo, y más..., además se me antoja una tontería pero por el mero hecho de trabajar en el hospital me consideraba inmune a todas las enfermedades.

Hace aproximadamente seis o siete años, yo trabajaba en el servicio de urgencias del hospital de mi ciudad, comencé a notar que los dedos de mis manos me dolían al realizar un simple pinzamiento como cojer un folio... luego con el tiempo fui notando que cuando salía de compras (cosa muy habitual en mi...), y regresaba a casa con alguna bolsa me dolían los brazos, comencé a notar que mis hombros estaban siempre cargados y las piernas me dolían al bajar las escaleras...se lo comenté a un médico de urgencias que hoy día ya no está entre nosotros y no me olvidaré nunca, pues me tumbó en una camilla y comenzó a tocarme en diferentes lugares de mi cuerpo y en todos me hacía daño... y me dijo: no sé si no tendrás una fibromialgia. Una fibro...qué? dije yo, que es eso? y él me explicó un poco, yo le dije eso es imposible, tu que me dices. El de todas formas me hizo un volante para reumatologia y de aquella me vio y una de las doctoras, sí, me dijo, podría ser una fibromialgia; me mando unas pastillas y eso fue todo.

El tiempo siguió pasando, y yo seguía notando cosas raras, como el dolor de un pie sin motivo alguno, un codo, en mi caso sobre todo el izquierdo, las rodillas, los costados...

Comencé a notar que cuando me tumbaba en el sofá a ver la tele me levantaba como una auténtica muñeca rota, esto me empezó a pasar también en la cama, a veces parecía que me partía en dos. Me dí cuenta que se hacía cada vez mas habitual, que si no me dolía una cosa me dolía otra. Me sentía como más sensible y quebradiza pero no sabía muy bien lo que me estaba ocurriendo.

Hace tres años aproximadamente un buen día me fui a levantar y no pude, tenía una lumbalgía impresionante, me tuve que instalar en el domicilio de mis padres pues tenían que ayudarme a levantarme y acostarme, el tiempo comenzó a pasar y yo cada vez estaba peor, no mejoraba, al contrario mis dolores comenzaron a ser difusos y a instalarse por todo mi cuerpo, entonces comencé mi particular camino "del calvario" del traumatologo a las reumatologas, que si artritis, que si artrosis por todo el cuerpo, que si rehabilitación, que si epicondilitis, que si infiltraciones...que si otra vez rehabilitación, que si comienzo ha ponerme triste pues me envían de un lado a otro, tomando pastillas y estando cada vez peor y mas débil, las reumatologas se deshicieron de mi de malas formas. De una manera casual, fui a dar con medicina interna cuando yo ya estaba al borde de un pozo sin fondo... una doctora sobre todo muy humana, nada mas que me reconoció supo lo que tenía y me lo dijo. Primero para descartar, me hizo un montón de pruebas, y cuando ya lo tenía claro me explicó que a partir de ahora tendría que hecharme muchas cosas a las espaldas puesto que mi enfermedad era como el cajón de los desastres y que incluso algunos colegas suyos no la admitían y muchos compañeros mios también hablarían mal de mi, pues aparentemente no se me notaba nada.

Yo por aquellas fechas ya lloraba de impotencia y para decirlo con una prosa un tanto poética y tremendista me fui adentrando en el averno sin poder impedirlo.

Caronte (fibromialgia) me adentraba en su barca por el cenagoso río hacia el averno y nadie me ayudaba, la visión de la realidad cada vez era mas difusa, hasta que visualicé un horrible cancerbero (depresión) de tres cabezas (ansiedad, impotencia y dolor) dispuesto a devorarme hasta el final, yo me sentía tan débil e impotente, viendo como mi familia y mis amigos me troceaban los filetes, me hacían la cama y mi hermana y mi sobrino me sacaban a pasear como una autómata... que cuando me quedaba a solas el cancervero comenzaba a deborarme de nuevo, sin fuerzas, sin visión objetiva de las cosas, acudí a un indeseable psiquiatra que sin escucharme se jactó de que me recorrería todos los psiquiatras se España y al final volvería a él... además me dijo que me gastara mas dinero en terapias que en arreglarme y luego se lo contó a un compañero suyo de la farmacia... rompiendo así el derecho a la intimidad que tenemos los pacientes, casi se me saltan ahora las lágrimas todavía por recordarlo. Se lo conté a mi doctora y ella me envió a mi actual psiquiatra, un señor, educado, humano, y con psicología...

Los seres humanos, en ciertos momentos de la vida, necesitamos ayuda, cuando está nos presenta de repente a nuestros pies un abismo que parece irremediable no precipitarse hacia él. Para esos casos están los profesionales de la medicina, en este caso psicólogos y psiquiatras que intentan ahondar en nuestra mente enferma de dolor psíquico y llevarla por el camino de la salvación, bien sea con farmácos y con terapias diversas que ayuden a superarlo.

MIS DOS YOS



La fibromialgia es un sunhami de debilidades que arrastra a tu mente por el camino del fatalismo a la vez que tu físico por el camino del atrofiamiento es como un circulo vicioso.

Se pueden vencer estas debilidades??, que terapias hay que emplear?? medicinas alternativas??

En esta vida todo se puede vencer, todo se puede sobrellevar, todo se puede conseguir, hay que educar a la mente que es la que rige nuestro cuerpo... si la mente está sana todo es mas llevadero.

La fibromialgia es consecuencia de sufrimientos acumulados del alma que no tienen válvulas de escape y un día esplotan?... pues tal vez, algún componente sicosomático tenga, pero si tu la padeces por eso precisamente no debes culparte, la sensibilidad de las personas es variable y cada uno es atacado por los flancos más débiles, quién puede dictaminar eso?

No todas las cosas tienen explicación, Gödel, es un gran filósofo del siglo pasado que realizó teoremas de la incompletitud, no todo puede demostrarse ni rebatirse, trabajó con Einstein y demostró que los viajes por el tiempo no son imposibles...

Seguiré hablando otro día, mis muñecas hoy ya no me permiten mas. Si hay alguna falta de ortografía has de perdonarme, pues los fármacos que tomo me crean alguna que otra laguna mental y no recuerdo bien, tengo como otra noción del tiempo.

LA FRASE DE HOY.:

"No hay nada servil en ningún trabajo; ningún trabajo está por debajo de la dignidad de nadie"

Croares para todos los que me lean.

Esta página se la dedico a las hermanas oblatas de Segovia, en especial a Isabel y Justa por ocuparse y mimar a mi tita Rosario.

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